U.Católica da el primer golpe en la final del Clausura chileno
Santiago de Chile, 18 dic (EFE).- Universidad Católica se impuso hoy por 1-0 sobre Universidad de Chile en el partido de ida de la final del torneo de Clausura del fútbol profesional chileno, y quedó con la mejor opción de adjudicarse la corona en la revancha que se jugará este jueves 22 de diciembre.
Ante 50.000 espectadores en un partido regular, los cruzados fueron superiores a los azules, que con más corazón y garra que buen fútbol trataron de igualar sin resultados, ya que no tuvieron capacidad para rematar en el arco católico.
Manteniendo la solidez que la llevó a transformarse en el equipo más regular del campeonato, Universidad Católica se acercó al noveno título de su historia en esta primera final del Torneo de Clausura 2005.
Sin embargo, con este resultado la final queda abierta y se definirá el próximo jueves en el partido de vuelta, también en el Estadio Nacional de Santiago, donde los azules esperan dar la vuelta a la situación.
En un primer tiempo sin mucho nivel y con muchos errores de ambos lados, Universidad Católica mostró mejor juego que sus clásicos rivales.
La escuadra azul intentó poner fútbol y alimentar a los delanteros a través de Esteban Valencia y Cristián Canío, pero careció claramente de ideas ofensivas.
Incluso, los dirigidos por Héctor Pinto no sumaron ninguna ocasión real de peligro en el pórtico de José María Buljubasich y los dos equipos se fueron sin goles a los vestuarios.
En el complemento no cambió demasiado el panorama y, a pesar que la "U" insinuó un poco más y tuvo levemente una mayor proyección, el equipo dirigido por Jorge Pellicer siguió con el dominio.
La jugada clave del partido llegó a los 67 minutos cuando Víctor Cancino controló el balón con la mano en el área y el árbitro Pablo Pozo señaló penalti, el que convirtió Eduardo Rubio.
El gol provocó inmediata reacción en las bancas. Pinto sacó a un discreto Marcelo Salas y apostó a los cabezazos de Olivera, mientras que Pellicer renovó energías con ingresos de Luis Ignacio Quinteros y Alejandro Osorio.
Tras la anotación, los cruzados tampoco hicieron gran fútbol, se replegaron y no presionaron demasiado a los azules que fueron con todo en busca del esquivo empate que no se les dio.
Los cruzados supieron detener los tibios intentos azules, sacaron adelante la tarea y el próximo jueves el elenco católico llega con ventaja a la contienda final.