El brasileño Luis Fabiano y el malí Fredrik Kanouté, con sus goles, "hundieron" al Villarreal, un submarino amarillo que acusó en demasía la dependencia del argentino Juan Román Riquelme, ausente en este choque.
El Villarreal, una vez más, volvió a sucumbir en un campo que se le supone "maldito" ya que de las siete veces que ha jugado, su balances es netamente negativo, con un solo empate (en segunda división en la temporada 1987-98), y seis derrotas.
El tesón del Valencia, que a ocho minutos del final perdía por 0-2, pudo con el contragolpe del Zaragoza, que hizo mucho daño al equipo de Mestalla.El Valencia se creció y tras la expulsión de Generelo puso contra las cuerdas al conjunto aragonés, cuyos jugadores se veían superados por la intensidad de los valencianistas.
Fue un partido intenso, bien jugado, en el que el técnico del Zaragoza supo mover con destreza sus fichas e hizo mucho daño a su rival con la salida del brasileño Ewerthon en el segundo tiempo.
El Betis acabó con la racha victoriosa de Osasuna en Pamplona, donde el equipo navarro llevaba nueve triunfos y un empate esta temporada, y no perdía desde hace casi once meses, desde el pasado 5 de marzo frente al Barcelona la pasada campaña, tras acumular en total 18 partidos invicto.
El conjunto del mexicano Javier Aguirre encajó su primera derrota en casa tras casi once meses y quince partidos invicto de Liga, los últimos cinco de la pasada temporada y los diez primeros del actual ejercicio, que le situaron como el mejor local del campeonato.
En su partido más plácido de la temporada, el Espanyol se divirtió (3-1) a costa de un Málaga en ruinas que pasa a ocupar la última plaza de la clasificación y dejó al borde de la destitución a su técnico, Antonio Tapia.
Envuelto en dudas y alarmantemente frágil, el Málaga se descompuso en cuanto el Espanyol avanzó un poco las líneas y aceleró el partido.
Ni siquiera tuvo que esforzarse demasiado el conjunto de Lotina para superar al rival, porque a la media hora el resultado lo decía todo, 3-0 y un penalti fallado por Raúl Tamudo.
El Deportivo Alavés logró, por fin, romper el maleficio de los partidos de casa al conseguir, ante una descafeinada Real Sociedad, su primer triunfo de la temporada en el feudo de Mendizorroza cinco meses después de iniciado el Campeonato de Liga.
Aloisi con 2 tantos y otro de Carpintero hacen pensar que el Alaves no es carne de segunda, todo lo contrario que la Real, que en breve se deshara de su Mister Amorrortu.
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