jueves, 02 de marzo de 2006
En dos minutos Leo Messi fabricó la jugada del primer gol de Argentina y marcó un golazo de esos que se celebran en las calles. En dos minutos Messi revolucionó el partido, desenfundó su traje de genio y remontó el 0-1 adverso. Leo no para, sigue creciendo, demostrando que en su diccionario futbolístico no existe la palabra presión.

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Si en Stamford Bridge se doctoró como fenómeno azulgrana, ante Croacia, en el último partido de la selección argentina antes de que Pekerman dé la lista de convocados, fue el mejor del equipo, ejerciendo un liderazgo que el otro crack de este combinado, Riquelme, comparte con ganas. Todo de medio campo hacia delante, porque la selección argentina tiene un serio problema en defensa y con su portería (Abbondanzieri fue el peor con diferencia). 2-3 perdió Argentina ante Croacia con un gol de Simic en el minuto 90 de partido. Es esta una selección con arte arriba pero que o cambia mucho en fase defensiva o no será esa selección competitiva que todos presumían para el Mundial de Alemania.

A Argentina sólo se le anima recordando la actuación de Messi. Minuto 4, 0-1 en contra (Klasnic había aprovechado un mal rechace del portero argentino). Leo recupera un balón presionando, hace una pared con Riquelme que le envía una asistencia endiablada al área y Leo, sin pensarlo, regala el pase a Tévez para que marque. Menos de dos minutos después, roba un balón a Tomas, que se despista ante la presión del azulgrana, encara portería, se marcha hacia la derecha, mira a Stipe Pletikosa y coloca el balón con un chut seco allá donde el portero croata nunca soñó llegar.

Colocó el seleccionador albiceleste a Messi por la derecha, con Tevez en la izquierda y Hernán Crespo como punta nato. Riquelme, renqueante por sus problemas de espalda, debía llevar el manejo del balón. Pero después de los primeros minutos eléctricos, con esos tres goles en seis minutos, Messi no se limitó a ocupar el que parece será su hábitat natural también con la selección (la franja derecha) sino que se alternó con Tevez por la izquierda y dio descanso a Riquelme cuando lo necesitaba.

Messi hizo unos primeros cuarenta y cinco minutos de crack, dando asistencias a Hernán Crespo que Riquelme parecía negarle, revolucionando el ataque cada segundo, combinando de tacón o raso, con inteligencia. Ya no es el Messi promesa, es imprescindible en esta selección argentina con muchos problemas en defensa y que hasta ahora depende en exceso de la creación de Riquelme. El azulgrana se llevó la mano al pecho durante esa mitad al menos dos veces, como si le faltase la respiración, pero es que la temperatura era insoportable: 7 grados bajo cero al inicio de partido.

En su segundo partido oficial completo con la selección –también había jugado noventa minutos contra Perú en las eliminatorias–, Messi enseñó a todos que con él sobre el campo a su selección no le faltará imaginación, creatividad y fiabilidad de medio centro para adelante. Todo lo que sí falta atrás.
Publicado por Rox_Utd @ 19:46  | Amistosos
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