LIVERPOOL, Inglaterra (Reuters) - Sven-Goran Eriksson afirmó el martes que no fue él quien decidió que dejara de dirigir a la selección inglesa de fútbol después de la Copa del Mundo que se disputará a mediados de año en Alemania.
El técnico explicó que la directiva de la federación inglesa (FA, por sus siglas en inglés) le había pedido que dejara el cargo debido a unas embarazosas revelaciones que publicó un diario inglés.
Cuando en una conferencia de prensa se le preguntó a Eriksson si podría llegar a cambiar de idea con respecto a su alejamiento de la selección inglesa, el sueco respondió: "Yo no tomé ninguna decisión. Apenas escuché a las personas que me dijeron lo que debía hacer. Entonces no depende de mí."
Las declaraciones de Eriksson fueron en la víspera del partido amistoso que su equipo jugará el miércoles de local con Uruguay y para el cual fue confirmada el martes la ausencia del mediocampista del Chelsea Frank Lampard debido a una lesión muscular.
Contra los uruguayos, Eriksson alineará a Paul Robinson en la portería, Gary Neville, Rio Ferdinand, John Terry y Wayne Bridge en defensa, David Beckham, Michael Carrick, Steven Gerrard y Joe Cole en el medio y Wayne Rooney junto a Darren Bent en el ataque.
El anuncio que la federación inglesa efectuó en enero sobre Eriksson decía que "la FA y Sven sintieron que era importante esclarecer su futuro" y agradeció al técnico y a sus auxiliares por su "gran colaboración." Originalmente, el contrato del sueco vencía en el 2008.
Eriksson, de 58 años y que en el 2000 se convirtió en el primer extranjero en dirigir a la selección inglesa, dijo que en el momento del anuncio estaba feliz con la conclusión del caso.
La FA entró en acción después de que Eriksson fue engañado por una persona que ocultó su identidad de periodista y a la cual el sueco le contó algunas revelaciones sobre miembros del equipo, además de indicar que podría dejar a la selección para dirigir al club inglés Aston Villa.