Los vascos toman aire ante un Deportivo que ratifica el mal momento que atraviesa en Riazor, donde lleva tres meses sin ganar en Liga, con un Mark Gonzales titular y presiso en su asistencia.
La Coruña. La Real Sociedad recuperó el pulso en su visita al Deportivo y sacó el máximo partido a un saque de esquina rematado por Garitano para salir de la zona incómoda de la clasificación aprovechándose de la docilidad del equipo coruñés ante su afición, que suma ya tres meses sin ver ganar a los suyos en Liga.
Deportivo y Real Sociedad salieron al césped de Riazor con la cautela de dos equipos necesitados de puntos para cumplir sus objetivos. En los coruñeses, Caparrós compensó las bajas haciendo debutar como titular a César para suplir a Andrade y adelantando a Coloccini para cubrir la ausencia de Duscher.
Además de contar con César desde el inicio, el técnico deportivista también confió la titularidad a Francisco Gallardo, en tanto que en el banquillo de la Real Sociedad, Gonzalo Arconada cambió al portero más goleado del campeonato, Riesgo, para alinear al veterano Alberto, que se estrenó en Liga.
El meta vasco tuvo un inicio de partido bastante relajado, en el que sólo tuvo que hacer frente a un disparo suave de Rubén, que actuó como segundo punta tras Tristán. El ariete andaluz dispuso de la primera gran oportunidad, pero remató cruzado una asistencia de Gallardo, que cayó lesionado poco después del ecuador de la primera parte y tuvo que ser sustituido por el canterano Iván Carril.
Enfrente, la Real tampoco fue capaz de plantarse con claridad en el área de Molina y, antes de la media hora de juego, únicamente Nihat probó fortuna con un tiro lejano.
En la reanudación, la Real cogió en frío al Dépor y sacó el máximo provecho a un saque de esquina para adelantarse en el marcador gracias a un soberbio remate de cabeza de Garitano, que coló el esférico por la escuadra de Molina, quien trató, en vano, de impedir el tanto.
Caparrós intentó despertar inmediatamente a sus futbolistas con un cambio arriesgado, retrasando a Coloccini a la defensa, prescindiendo de un centrocampista, y aumentando los efectivos en ataque con la incorporación del madrileño Javier Arizmendi. Pero el Dépor apenas inquietó a Alberto.