El Real Madrid y el Barcelona se enfrentaron este sabado en el super clasico de la liga de España, en un partido donde no hubo un vencedor,los dos equipos terminaron empatados 1-1, un partido donde los mas destacados fueron los brasileños Ronaldinho y Ronaldo.


Barcelona, (dpa) - El Real Madrid sacó un sorprendente empate a un tanto de su visita al Camp Nou en un clásico donde el Barcelona se estrelló contra la colosal actuación de Iker Casillas, contra un gran gol de Ronaldo y contra su inoperancia para superar a un rival que jugó más de una hora con 10 jugadores.
La edición número 200 del gran clásico del fútbol español fue extrañísima por la cantidad de sucesos inhabituales, y el Real Madrid salió milagrosamente vivo de su escenario más inhóspito en el partido más esperado de la trigesimoprimera jornada de la Liga española.
Roberto Carlos fue expulsado, Casillas fue un pulpo y el Barcelona sólo marcó gracias a un penal muy polémico cobrado en la primera mitad. El líder se mantiene con 11 puntos de ventaja sobre el Real Madrid, aunque se marchó a la cama con la sensación de haber desperdiciado una gran oportunidad de sentenciar definitivamente la Liga y de golpear nuevamente a su gran rival.
La alineación de ambos equipos invitó al interés, pues ambos confirmaron lo ensayado durante la semana, una apuesta por el fútbol ofensivo. El Barcelona jugó con Thiago Motta como central y alimentó el centro del campo con futbolistas como Andrés Iniesta, Mark van Bommel y Deco. Se comió a su rival en la zona de creación.
Porque el Real Madrid, con Raúl en el banquillo, no olió el balón durante los primeros minutos y siempre se sintió en inferioridad numérica ante las arrancadas de los centrocampistas rivales, especialmente las de Van Bommnel. Guti, Julio Baptista, David Beckham y Robinho nunca controlaron a sus rivales y Iker Casillas intervino cuatro veces en un cuarto de hora, un detalle que explicó la abrumadora superioridad del Barcelona.
Pero lo que el Barcelona no consiguió por su ineficacia, lo encontró gracias a una controvertida decisión del árbitro, Medina Cantalejo. A los 20 minutos, Roberto Carlos atacó un balón dentro de su propia área y Van Bommel se fue al suelo sin que aparentemente hubiera falta. Pero el colegiado la cobró y Ronaldinho marcó el penal.

La acción sacó del partido a Roberto Carlos, quien hizo aún más daño a su equipo cinco minutos después, cuando se quedó protestando al árbitro y éste echó al lateral, dejando al Real Madrid con cara de perdedor. El lateral brasileño recibirá muchas críticas por su actitud.
Pero, de repente, al Barcelona se le bajó la tensión, como si no le molestara llevarse una victoria cómoda ante un rival con tantas circunstancias adversas. El Real Madrid todavía tiene estrellas suficientes para ganar cualquier encuentro con un latigazo de alguno de sus delanteros y eso fue lo que sucedió.
A los 36 minutos, Ronaldo reclamó la atención de los buenos aficionados. Baptista lanzó un buen pase largo hacia su compañero, Thiago Motta se tragó el desmarque, el brasileño encaró a Víctor Valdés y le superó con una preciosa vaselina.
Fue un tanto hermosísimo que también olió a reivindicación de un jugador discutido por muchos y que puso un sorprendente empate al descanso, después de ver cómo transcurrió la primera mitad. El Real Madrid marcó en su único disparo a la portería visitante en todo el partido y, ad Motta, con una lesión muscular.
La segunda parte fue un completo monólogo del Barcelona ante un Real Madrid replegadísimo que sólo ofreció un argumento poderoso, llamado Ronaldo, que siempre generó el pánico de su defensa. Y Casillas reivindicó su figura, la de uno de los mejores arqueros del mundo. Jugó solo ante el peligro y triunfó.
El Barcelona atacó con poco sentido, muy lento y con escasas variantes. Buscó paredes frontales y facilitó mucho la misión de los defensas madridistas, y cuando éstos erraron, allí apareció Casillas, como cuando Larsson se quedó solo delante de él y el arquero sacó.
Frank Rijkaard, el entrenador barcelonista, reaccionó ante el atasco y quitó del campo a Van Bommel para situar a Ludovic Giuly en la delantera, retrasando a Ronaldinho para intentar crear más variantes ofensivas. Realmente, pocas cosas cambiaron y los ataques azulgranas murieron o en la frontal del área o en las manos de Casillas.
Además, el Barcelona demostró hasta el final una importante falta de eficacia para marcar goles y ni siquiera Eto'o, siempre protagonista ante el Real Madrid, tuvo oportunidad para romper las tablas. Casillas y Ronaldo dejaron helado al Camp Nou, al que le preocupa su crisis ante el gol, un argumento que deberá corregir de inmediato porque el Benfica le espera la próxima semana en la Liga de Campeones.
Alineaciones
Barcelona: Valdés; Oleguer, Puyol, Motta, Gio; Deco, Iniesta, Van Bommel; Ronaldinho, Larsson y Eto'o.
Real Madrid: Casillas; Cicinho, Sergio Ramos, Raúl Bravo, Roberto Carlos; Guti, Baptista, Beckham, Robinho, Zidane y Ronaldo.
Tarjetas Amarillas: Guti, Ronaldo, Baptista y Beckham (Real Madrid), Van Bommel, Gio, Mejía (Barcelona)
Tarjetas Rojas: Roberto Carlos
Estadio: Camp Nou.
Hinchada Frustrada
Tal vez el punto no le servirá para pelear el título, pero Real Madrid se retiró con una sonrisa del Camp Nou. Más de 90.000 personas quedaron con el grito de victoria frustrado. Con 10 hombres durante 65’, el “merengue” soportó -con Casillas (uno de los mejores arqueros del mundo) como abanderado- los embates de Barcelona, al que el árbitro le regaló un penal y lo privó de otro. La visita -superada siempre en el juego- estuvo condicionada por algunos fallos y porque no le quedó otra que especular con pelotazos para Ronaldo, que en la única ocasión que tuvo definió con exquisitez. Ronaldinho mostró destellos de su talento, pero fracasó en los tiros libres y en los remates de media distancia, y extrañó el diálogo con Messi. Larsson se perdió dos goles “a boca de jarro”. De todos modos, los catalanes no supieron ganar. Así de simple.