

la selección francesa, con una media de edad de casi 30 años y con tres de los titulares de la final de 1998, se clasificó el sábado para semifinales, poniendo fin al reinado de Brasil.
Y lo consiguió con un tanto de Thierry Henry, quien, a un mes de cumplir los 29, es el sexto jugador más veterano de su alineación. Los franceses merecieron el aplauso de sus enfervorizados seguidores en el Estadio de la Copa Mundial de la FIFA de Fráncfort. Las tornas han cambiado espectacularmente para ellos, ya que después de empatar ante Suiza y la República de Corea en sus dos primeros partidos se enfrentaban a la perspectiva de una eliminación temprana.